Energía nuclear en el cine

Como nos alertan los expertos en certificacion energetica IGSE. El uso y el abuso de la energía nuclear como fuente primaria de alimentación de nuestras redes eléctricas es un tema que ha suscitado y suscita controversia desde hace más de cincuenta años. A día de hoy, sus desventajas son mayores que sus ventajas. Nos remitiremos a los datos y a los hechos.  Nada más.

Las centrales nucleares generan más de un tercio de la energía que consume la UE y evitan así la emisión de centenares de millones de toneladas de CO2 y otros muchos gases contaminantes a la atmósfera, por ejemplo, pero existe un alto riesgo de contaminación en caso de accidente o de sabotaje —recuérdense los desastres de Chernóbil y de Fukushima—, generan residuos radioactivos difíciles de almacenar, sus costes de instalación y mantenimiento son costosos y pueden utilizarse con fines armamentísticos; con fines no civiles sino militares.

La industria del cine nunca ha ignorado esta controversia. De hecho, el séptimo arte ha solido posicionarse en contra de la energía nuclear. A menudo, lo ha hecho de manera alarmista o sensacionalista, pero existen contadas excepciones que merece la pena destacar, tener en cuenta y valorar. El síndrome de China, Silkwood, Innocent Saturday o Land of Oblivion dan fe de ello.

El síndrome de China, dirigida por James Bridges en 1979 e interpretada por Michael Douglas, Jane Fonda y Jack Lemmon, cuenta la historia de cómo un fotógrafo y una reportera de televisión, durante la grabación de un reportaje sobre el funcionamiento de una central nuclear, descubren un posible accidente que pone en peligro la seguridad de la ciudad de Los Ángeles.

Silkwood, dirigida por Mike Nichols en 1983 e interpretada por Cher,  Kurt Russel y Meryl Streep, relata la historia de Karen Silkwood, una empleada de una central nuclear que, creyendo que su empresa falsifica los resultados  de los controles de seguridad, inicia una investigación que la llevará a declarar ante la Comisión de Energía Nuclear de los Estados Unidos.

Innocent Saturday, dirigida por Aleksandr Mindadze en 2011, cuenta la historia de cómo un funcionario ucraniano intenta huir de Chernóbil  después de que la torre de un reactor nuclear cercano a la ciudad explotara el sábado 26 de abril de 1986.

Land of Oblivion, dirigida por Michale Boganim en 2011, relata la historia de la destrucción de las vidas de los habitantes de Pripyat, Ucrania, pocos días   después del accidente de la central nuclear de Chernóbil.

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